Los mercados accionarios de EE. UU. registraron ganancias de entre 0.5% y 2.1% la semana pasada, destacándose el Dow Jones, que alcanzó un nuevo cierre récord en 50,579 puntos, mientras que el S&P 500 acumuló su octava semana consecutiva de avances. La temporada de resultados del primer trimestre continuó mostrando fortaleza, con el 81% de las empresas superando las estimaciones y un crecimiento de ganancias de 27% frente al año anterior. Los resultados de NVIDIA destacaron especialmente, con un aumento de ingresos de 85% interanual, reflejando que las inversiones en infraestructura de inteligencia artificial (AI) siguen siendo sólidas.
En el mercado de renta fija, los rendimientos de los bonos del Tesoro mostraron alta volatilidad. La tasa del bono a 10 años alcanzó 4.69%, su nivel más alto en casi un año, antes de estabilizarse alrededor de 4.50%, mientras que el bono a 30 años llegó a 5.18%, el nivel más alto en 20 años. Ante el posible impacto inflacionario derivado de los precios de la energía, el mercado ajustó sus expectativas de política monetaria hacia una postura más restrictiva y ahora contempla un posible endurecimiento adicional de aproximadamente 35 puntos básicos en 2027.
La atención sigue centrada en la incertidumbre geopolítica relacionada con el conflicto con Irán y el control del estrecho de Ormuz. El petróleo Brent osciló entre $100 y $112 por barril, impulsando tanto el desempeño del sector energético como las preocupaciones inflacionarias. Para esta semana, el foco estará en nuevos datos económicos, incluyendo el PIB de EE. UU. del primer trimestre de 2026, además de discursos de miembros de la Reserva Federal y nuevos acontecimientos en Medio Oriente.