La semana pasada, los principales índices bursátiles de Estados Unidos cerraron con ganancias de entre 1.5% y 2.3%, mientras que el índice de pequeñas empresas Russell 2000 subió casi un 5%. Los sectores de vivienda y defensa tuvieron un desempeño sólido, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro a corto plazo aumentaron 5 puntos base, impulsados por un fuerte reporte de empleo que mostró una tasa de desempleo menor a la esperada. Estos datos laborales robustos llevaron a los mercados a reducir las expectativas de recortes inmediatos en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal.
Trump emitió una orden ejecutiva que instruye a las entidades patrocinadas por el gobierno, Fannie Mae y Freddie Mac, a comprar 200 mil millones de dólares en valores respaldados por hipotecas (MBS), con el objetivo de reducir las tasas hipotecarias a 30 años. El anuncio provocó un fuerte repunte en las acciones de empresas hipotecarias y constructoras de viviendas, lo que indica la disposición de la administración a intervenir directamente en el sector. Además, Trump también propuso un límite temporal del 10% a las tasas de interés de las tarjetas de crédito.
Durante el fin de semana, surgieron noticias sobre una investigación del gobierno a la Reserva Federal, lo que aumentó las preocupaciones sobre la independencia del banco central. Esta investigación reforzó los temores en torno a la autonomía de la Fed, sumando riesgos geopolíticos y de política económica que los mercados están evaluando junto con otros temas clave, como el crecimiento de la tecnología impulsada por la inteligencia artificial, la política monetaria y las tensiones políticas en Irán y Venezuela.