Durante la semana del 16 al 20 de marzo de 2026, los mercados financieros en EE. UU. registraron una alta volatilidad, impulsada por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y el aumento en los precios del petróleo, lo que generó preocupaciones sobre un escenario de estanflación. Los principales índices bursátiles cerraron a la baja, con el S&P 500 cayendo 1.9% y el Nasdaq 2.0%, mientras que los mercados de renta fija también enfrentaron presión, ya que los rendimientos de los bonos del Tesoro subieron entre 15 y 20 puntos básicos a lo largo de la curva debido a preocupaciones inflacionarias. Los spreads de crédito se ampliaron de forma generalizada ante el aumento de la aversión al riesgo.
El principal catalizador fue la disrupción en el suministro de petróleo, que llevó los precios del WTI y Brent a subir casi 50% desde el inicio del conflicto, intensificando los temores de estanflación al combinar un crecimiento más lento con inflación impulsada por la energía. Las expectativas sobre la política de la Reserva Federal cambiaron significativamente, y los mercados ahora descuentan que no habrá recortes de tasas en 2026, ya que los riesgos de inflación “más alta por más tiempo” dominaron el sentimiento.
Mientras tanto, activos como Bitcoin y los metales preciosos mostraron un desempeño mixto. El oro retrocedió desde máximos previos por encima de $5,000 y se debilitó a mitad de la semana, mientras que la plata no logró mantener su fortaleza inicial y cayó junto con otras materias primas. El entorno de aversión al riesgo también provocó fuertes salidas de capital de los mercados emergentes. En general, el desempeño negativo reflejó la dificultad del mercado para encontrar coberturas consistentes frente a la compleja combinación de presiones geopolíticas e inflacionarias.
Tras este período turbulento, la nueva semana comienza con un tono más positivo, luego del anuncio de Donald Trump sobre conversaciones constructivas con Irán y un posible alto al fuego. Los mercados bursátiles suben entre 2% y 3%, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro bajan entre 3 y 4 puntos básicos.