Durante la semana del 26 al 30 de enero de 2026, los mercados financieros de EE. UU. registraron una alta volatilidad, con el VIX nuevamente al alza. Aunque los principales índices —como el S&P 500— alcanzaron máximos históricos a comienzos de la semana, cerraron el viernes mayormente a la baja o sin cambios. El S&P 500 logró una leve ganancia semanal de 0.3%, mientras que el Nasdaq cayó 0.17% y el Dow Jones retrocedió 0.42%. Este giro estuvo impulsado principalmente por nuevas preocupaciones sobre la sostenibilidad del gasto en IA, especialmente tras el reporte de Microsoft, que mostró un aumento en sus inversiones en inteligencia artificial.
El movimiento más abrupto de la semana se dio en los metales preciosos, que sufrieron un fuerte desplome el viernes luego de haber alcanzado máximos históricos. El oro cayó 10% y la plata 26%, marcando su peor desempeño diario desde la década de 1980. En el balance semanal, los metales cerraron con caídas de 2% y 17%, respectivamente. Bitcoin también retrocedió más de 10% en la semana, en línea con su patrón actual de corrección. Esta fuerte caída fue provocada por un repunte significativo del dólar estadounidense, tras la nominación por parte de Trump de un posible presidente de la Reserva Federal con una postura más agresiva.
Los mercados de renta fija se mantuvieron relativamente estables a pesar de la volatilidad, con el rendimiento del Treasury a 10 años alrededor de 4.24%. La Reserva Federal mantuvo las tasas sin cambios, como se esperaba, pero confirmó un enfoque más dependiente de los datos hacia adelante. Aun así, y pese al nuevo nombramiento en la Fed, los mercados siguen descontando recortes de tasas por 50 puntos básicos este año. En el frente político, el precio del petróleo subió a un máximo de cinco meses ante preocupaciones relacionadas con Irán.