Las acciones de EE. UU. extendieron su histórica racha alcista entre el 26 y el 29 de mayo de 2026. El S&P 500 avanzó un 1.4% y registró su novena semana consecutiva de ganancias. Los principales impulsores fueron una temporada de resultados corporativos excepcional, con un crecimiento de utilidades cercano al 27% en el primer trimestre —más del doble de las estimaciones iniciales— y la sólida demanda relacionada con la inteligencia artificial. Un ejemplo fue el alza de más del 30% en las acciones de Dell tras presentar resultados sólidos y una perspectiva favorable. Los índices tecnológicos lideraron el movimiento, con el Nasdaq subiendo un 2.4%, mientras que el Dow Jones avanzó un 0.9% y las empresas de pequeña capitalización, representadas por el Russell 2000, ganaron un 1.7%.
En renta fija, los rendimientos de los bonos del Tesoro retrocedieron entre 8 y 12 puntos básicos durante la semana. La tasa del bono a 10 años se ubicó cerca del 4.45%, mientras que la del bono a 30 años se mantuvo ligeramente por debajo del 5.00%, reflejando una disminución de las tensiones geopolíticas y una moderación de las preocupaciones inflacionarias. Sin embargo, los datos de inflación de abril superaron las expectativas. El índice PCE alcanzó un máximo de tres años al ubicarse en 3.8%, lo que llevó al mercado a mantener una probabilidad cercana al 50% de un aumento de 25 puntos básicos en las tasas de interés más adelante en 2026. Los diferenciales de crédito corporativo permanecieron ajustados. En materias primas, el petróleo cayó cerca de un 10% ante las expectativas de un acuerdo de paz, mientras que el oro avanzó un 0.7% y el índice del dólar DXY retrocedió un 0.3%.
El panorama geopolítico continúa siendo uno de los principales focos de atención. Inicialmente, Donald Trump señaló que las negociaciones de paz avanzaban de manera favorable. Sin embargo, durante el fin de semana, nuevos ataques de EE. UU. en el Golfo Pérsico impulsaron nuevamente los precios del petróleo. Aun así, mayo registró la mayor caída mensual del crudo desde 2020. De cara a la próxima semana, la atención estará puesta en el informe de empleo Payroll de mayo y en los datos manufactureros del ISM, que ofrecerán señales sobre si el mercado laboral y la economía están perdiendo impulso o si las presiones inflacionarias continúan fortaleciéndose. Los inversionistas también seguirán de cerca los comentarios de miembros de la Reserva Federal y los acontecimientos en Medio Oriente.
